Oraciones para Catequistas

La misión de los catequistas es realmente importante para la iglesia católica, es su deber instruir desde temprana edad a los miembros de cada comunidad o parroquia para fomentar, alimentar la fe y ayudarlos a dar sus primeros pasos e iniciación como personas activas de la comunidad religiosa.

Al ser tan especial la actividad y responsabilidad que está en sus manos, es primordial alimentar constantemente su fe, la mejor manera de hacerlo es rezar unas plegarias para catequistas llenas de bondad, están consiste en pedirle a Dios que guié sus pasos y palabras para saber instruir a los niños que bajo su educación católica se les fue encomendada.

Estas oraciones son recitadas por lo mismo catequista o por terceros allegados, que mediante ellas le ruegan a Dios, que interceda para otorgarles fortaleza, sabiduría y a su vez agradecer que se les brindara ese don de enseñar la palabra.

Oraciones para los Catequistas

Como maestros y educadores de fe que son, deben ser realmente responsables con lo que transmiten, saber captar a los alumnos que más necesiten ser guiados, comprometerse de lleno con la labor, por lo general los catequistas sienten el llamado y la vocación para ejercer tan importante misión y les es de mucha ayuda orar a diario.

Aquí facilitaremos algunas oraciones destinadas para los catequistas, sencillas y rápidas de recitar, y que de seguro les va a colaborar a mantener su esperanza y los hará tener mayor sabiduría y paciencia para lograr sus objetivos, ¡acompáñanos!

Oración para alimentar la Fe del Catequista

oración para alimentar la fe del catequista

¡Jesús Señor mío! Me presento ante ti para servirte y poner a tu disposición mi encomienda y misión, todo lo hago y realizo lo pongo a tus manos y pies, atendí a tu llamado, ya que tu Señor Jesús fue el que me eligió y confío en mí para cumplir esta maravillosa labor de ser catequista y así poder llevar tu palabra y mensaje a todos lados.

Soy consciente que me necesitas y aunque admito que en muchas ocasiones no soy perseverante, me siento falto de conocimientos y la vez que no estoy a altura, aquí estaré para servirte y te agradezco en grande el haber confiado en mí humildemente. En todo momento realice con mucha fe, esperanza, serenidad y modestamente esta bella labor, que pronto estoy por concretar.

Te pido que me permitas ser tu herramienta y vinculo para poder llegar a los corazones de la mayor cantidad de hermanos posibles, alimentando en ellos amor por ti, tener plena fe y certeza de lo que prometes y ganas sinceras de seguir tu camino.

Señor a ti, te ruego que en todo momento bendigas mis fortalezas y actividades realizadas, en mi boca, te pido que coloques tus sabias y amorosas palabras, permite que junto con los hermanos en comunión, pueda expandir tu reino y a ti María que fielmente y en todo momento siempre seguiste a tu hijo, te pido que guíes nuestros pasos por ese mismo camino, Amen.

Oración para el catequista

oración para catequista

En la catequesis se les inculca y se les da a conocer a los niños, la sagrada palabra de Jesucristo, para que la misma la acepten y la vayan introduciendo en sus corazones, almas y pensamiento, por lo que esta plegaria para catequistas sera de mucha utilidad para conservar su fe.

En el día de hoy Señor, te ruego que me permitas poder ser tu fiel testigo para transmitir tu inmenso amor y cultivar tus enseñanzas, para llevar a cabo la labor que a través de tu llamado se fue encomendado como catequista, permíteme poder realizarla con compromiso, certeza y con sencillez.

Te pido que el servicio que preste en mi catequesis sea entregado a mis hermanos como un símbolo de alegría y vida a tu evangelio, tengo toda la voluntad de expandir la fe que solo tú me has otorgado como un maravilloso don para ser cultivado en los demás.

Permite que pueda ser un integro maestro que alimente la fe, concentrado en la voz de tu divina palabra, que logre ganarme la honesta amistad de todos a mi alrededor y sepan que podrán contar conmigo para extender una mano.

Te ruego que para que no me gane el desánimo, el ego y no me descuide en ningún instante de buscarte, permitas que quien conduzca mi camino y mi vida, sea el Espíritu Santo y mi corazón se mantenga en alegría.

Ante ti, Señor mío, soy tu fiel servidor y a la iglesia, junto a María, permite que como ella que guardo tu palabra y siguió fielmente tu camino, yo pueda hacerlo y colocarla al bienestar, beneficio y servicio de todos, Amen.